La Marina de Guerra Dominicana en los Primeros Años de la Primera República
La formación de la Marina dominicana revela cómo la joven República defendió su soberanía también desde puertos, costas y rutas navales.
Historia, análisis y contexto
La formación de la Marina dominicana revela cómo la joven República defendió su soberanía también desde puertos, costas y rutas navales.
En los años cincuenta, la vivienda social se convirtió en uno de los grandes instrumentos de intervención del Estado dominicano. A partir del documento Construcción de Viviendas en la República Dominicana, de O. Herrera Bornia, este artículo examina los barrios de mejoramiento social, los planes para obreros, maestros, militares y empleados públicos, el papel de los bancos estatales, la creación del Instituto Nacional de la Vivienda, el control de alquileres y la dimensión política de una política habitacional marcada por la modernización urbana y el control social.
Manuel Arturo Peña Batlle sobre la política fronteriza del gobierno de Rafael L. Trujillo, en el que se expone una visión nacionalista de la frontera dominico-haitiana, la creación de la Provincia de San Rafael y la necesidad, según el autor, de fortalecer la presencia dominicana en las regiones limítrofes. El documento refleja el pensamiento político, racial, religioso y geopolítico de una época marcada por la construcción del discurso estatal sobre la frontera, la nacionalidad y las relaciones con Haití.
La batalla de Las Carreras, librada en abril de 1849, fue uno de los episodios militares decisivos de las guerras de independencia dominicana. En este estudio, César A. Herrera reconstruye sus antecedentes políticos, diplomáticos y militares: el ascenso de Faustin Soulouque en Haití, la invasión haitiana de 1849, el desastre inicial de Azua, la defensa dominicana en El Número y la acción final en Las Carreras, donde Pedro Santana asumió el mando efectivo de las tropas y detuvo el avance enemigo hacia Santo Domingo. El texto también examina las consecuencias inmediatas de la victoria: el fortalecimiento de la República Dominicana, las gestiones de protectorado ante potencias extranjeras, la caída política de Manuel Jiménez y la consolidación momentánea del prestigio militar de Santana.
El general francés Juan Luis Ferrand sostuvo durante cinco años el último bastión de Francia en la parte española de Santo Domingo. Desde su negativa a capitular en Monte Cristi hasta la defensa de la capital frente a Dessalines, su historia reúne marchas, asedios, decisiones políticas y errores militares que terminaron en la derrota de Palo Hincado y en su trágico suicidio.
En “Fagalde y la guerra de represalia”, Sócrates Nolasco reconstruye el final violento del coronel francés Juan Carlos Fagalde, marino al servicio de la República Dominicana y figura asociada a la guerra ofensiva por mar contra Haití en 1849. A partir de un episodio de crónica judicial ocurrido en Santo Domingo en febrero de 1850, el autor enlaza el crimen, la investigación, el proceso militar y la ejecución de Juan de Mata con la memoria de una etapa temprana y turbulenta de la Independencia dominicana, marcada por expediciones navales, represalias, disciplina militar y pasiones humanas.
La Batalla de Santomé, librada el 23 de diciembre de 1855, aparece en este relato como una de las jornadas decisivas de la guerra domínico-haitiana. Marcos A. Cabral reconstruye el momento en que el general José María Cabral, al mando de fuerzas muy inferiores en número, resistió el avance haitiano, reorganizó sus tropas en medio del combate y convirtió una situación casi perdida en una victoria dominicana. El texto destaca el papel de Eusebio Puello, el batallón de Baní, el arrojo de los combatientes y la tensión política entre Cabral y Santana, que rodeó aquella jornada fronteriza.
Francisco Henríquez y Carvajal reflexiona sobre una vieja herida de la vida dominicana: la tendencia a resolver los conflictos por la fuerza, el predominio del revólver, el puñal y el trabuco sobre la ley, y la necesidad de sustituir esa cultura de violencia por una verdadera conciencia civil. Desde la juventud, la prensa, las instituciones liberales y el derecho, el autor plantea una lección que conserva plena vigencia: una República no se sostiene por las armas en manos de todos, sino por ciudadanos capaces de comprender que la más poderosa de las armas es el derecho.
En “Ángel Liberata”, Sócrates Nolasco convierte la guerra, la derrota y la resistencia del Sur dominicano en una narración de tono épico y popular. Entre montañas, aldeas, mujeres astutas, soldados dispersos y cañones arrancados al enemigo, el cuento levanta la figura de un jefe indómito que encarna la dignidad de los vencidos y la fuerza anónima de quienes lucharon por la República.
En 1933, Kassim Elhimani dejó registrado un amplio mapa de mujeres dominicanas dedicadas a la educación, la literatura, el periodismo, la medicina, el derecho, la farmacia, la pintura, la música y la organización feminista. Su testimonio permite recuperar nombres y aportes de una generación femenina que ya contribuía activamente a la vida cultural del país.