Los Artilleros de Santo Domingo
Las filiaciones militares revelan los oficios, rasgos, alfabetización y ascensos de plateros, sastres y labradores convertidos en artilleros.
Historia, análisis y contexto
El primer choque entre dos mundos en suelo americano. La Española como laboratorio del colonialismo europeo: encomienda, evangelización forzada, colapso demográfico taíno y los primeros africanos esclavizados. Aquí nacieron los modelos que se replicarían en todo el continente.
Las filiaciones militares revelan los oficios, rasgos, alfabetización y ascensos de plateros, sastres y labradores convertidos en artilleros.
Las hojas de servicio muestran cómo niños y jóvenes ingresaban como cadetes y se formaban para integrar la oficialidad criolla de Santo Domingo.
Una revista de 1790 describe los uniformes, fusiles, bayonetas, pagas y trayectorias de los artilleros de Santo Domingo.
El ataque de Mirebalais obligó a evacuar Las Caobas y replegar la guarnición española hacia los cuarteles de Bánica y Dajabón.
Las hojas militares reconstruyen el ataque de Mala Riva y la persecución hacia Yaquesí, donde las tropas españolas capturaron dos cañones.
Las hojas de servicio reconstruyen la defensa de San Miguel, sus reductos, baterías y milicianos durante la guerra fronteriza de 1793-1795.
Las milicias españolas organizaron cordones fronterizos para defender Santo Domingo durante la revolución y la guerra en Saint-Domingue.
En abril de 1655, una poderosa armada inglesa enviada bajo el gobierno de Oliver Cromwell llegó frente a Santo Domingo con el propósito de ocupar la isla Española y convertirla en base de expansión inglesa en el Caribe. La ciudad, todavía parte del mundo hispánico y sin una identidad nacional dominicana moderna, organizó su defensa con vecinos armados, tropas de la plaza, socorros del interior, fortificaciones, emboscadas y conocimiento del terreno. La resistencia encabezada por el Conde de Peñalba impidió la caída de Santo Domingo y obligó a los ingleses a retirarse hacia Jamaica, donde continuarían su campaña.
Antes de que Santo Domingo fuera recordada solo como ciudad primada, puerto colonial o plaza militar, sus riberas fueron también taller de barcos. Desde los primeros años de la colonización, la isla produjo embarcaciones, aprovechó sus maderas y defendió sus mares frente a piratas, corsarios y potencias rivales
La llegada de Nicolás de Ovando a Santo Domingo en 1502 marcó el paso de la factoría colombina a una verdadera política de poblamiento, control y colonización en La Española. Al frente de una armada de 32 navíos, la mayor empresa colonizadora organizada hasta entonces por Castilla, Ovando arribó con funcionarios, religiosos, artesanos, labradores, animales, herramientas, víveres y ambiciones imperiales. Su gobierno fue duro, eficaz y profundamente transformador, pues convirtió a Santo Domingo en el primer gran laboratorio del sistema colonial español en América.