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Crónicas de Hispaniola

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El Ataque y la Evacuación de Las Caobas en 1795

Posted on julio 12, 2026julio 12, 2026 By Crónicas de Hispaniola No hay comentarios en El Ataque y la Evacuación de Las Caobas en 1795

La ofensiva de los insurgentes de Mirebalais y el repliegue de las fuerzas españolas hacia Bánica y Dajabón

Crónicas de Hispaniola

El 4 de agosto de 1795, la población fronteriza de Las Caobas fue atacada por fuerzas procedentes de Mirebalais. Las hojas de servicio de varios militares del Batallón de Santo Domingo coinciden en que hubo un combate intenso, que la posición fue evacuada y que parte de la guarnición se replegó hacia Bánica. Algunos oficiales fueron capturados; otros continuaron después hacia Dajabón, donde se reorganizaron las fuerzas de la frontera.

El episodio aparece disperso entre expedientes personales. No existe, dentro de las páginas revisadas, un parte general de batalla que exponga de manera completa la composición de los contendientes, las bajas, la disposición de las defensas o la duración exacta del combate. Sin embargo, la comparación de las hojas de Juan Hinojosa, Juan Esteban Barón, Matías Gascón, Miguel Valdivieso y Andrés Bonilla permite reconstruir una secuencia básica y comprender la importancia militar de Las Caobas dentro del sistema fronterizo de la parte española de Santo Domingo.

No se trató de una batalla entre la República Dominicana y Haití. En 1795, la isla continuaba dividida entre la colonia española de Santo Domingo y la colonia francesa de Saint-Domingue. Haití no había sido proclamado todavía como Estado independiente, y la parte oriental permanecía bajo soberanía española. Las fuerzas que atacaron Las Caobas aparecen descritas en los documentos como insurgentes de Mirebalais, auxiliados por tropas negras. Esa terminología procede de la administración española y debe manejarse con prudencia.

Las Caobas en el sistema fronterizo

Las Caobas ocupaba una posición importante dentro del sector occidental de la frontera. Estaba vinculada militarmente con Bánica, San Miguel, San Rafael, Dajabón y otros puntos utilizados como cuarteles, puestos de vigilancia o centros de repliegue.

La frontera no era una línea continua defendida por fortificaciones permanentes. Estaba compuesta por poblaciones dispersas, caminos, pasos de montaña, ríos y zonas de contacto entre ambas colonias. El control dependía de pequeñas guarniciones, patrullas y columnas capaces de desplazarse de un punto a otro.

Las Caobas cumplía varias funciones:

  • Vigilaba rutas procedentes de Mirebalais y otros puntos de la parte francesa.
  • Servía de puesto avanzado para las fuerzas españolas.
  • Permitía mantener comunicación con Bánica.
  • Protegía caminos hacia el interior de la colonia española.
  • Funcionaba como lugar de concentración para compañías enviadas al cordón fronterizo.

Su pérdida o evacuación no implicaba necesariamente el colapso total de la defensa, pero sí abría una brecha en el dispositivo occidental y obligaba a reorganizar las fuerzas en posiciones más seguras.

La revolución de Saint-Domingue y la guerra fronteriza

Desde 1791, la revolución iniciada en Saint-Domingue había destruido el orden colonial francés y multiplicado los actores armados en la isla. En la parte francesa combatían tropas republicanas, colonos blancos, hombres libres de color, esclavos sublevados, jefes negros y fuerzas locales con lealtades cambiantes.

España intentó aprovechar la crisis para debilitar a la República francesa y ampliar su influencia sobre la parte occidental. Al mismo tiempo, debía proteger sus propias poblaciones ante incursiones, levantamientos y movimientos de tropas procedentes de la colonia vecina.

La guerra declarada entre España y Francia en 1793 convirtió la frontera en un frente activo. Las tropas españolas ocuparon posiciones, apoyaron a determinados jefes de Saint-Domingue y participaron en operaciones ofensivas. Pero el equilibrio cambió rápidamente cuando algunos de esos jefes abandonaron la alianza española y se incorporaron a la República francesa.

Para 1795, las fuerzas españolas estaban sometidas a una presión creciente. Las Caobas quedó expuesta a un ataque procedente de Mirebalais, uno de los centros políticos y militares más importantes de la región central de Saint-Domingue.

Los insurgentes de Mirebalais

Las hojas de servicio identifican a los atacantes como “insurgentes de Mirabale”, grafía utilizada para Mirebalais. En algunos expedientes se añade que estaban auxiliados por negros.

No debe asumirse que se trataba de una fuerza homogénea. El término “insurgentes” podía abarcar unidades locales, tropas revolucionarias, combatientes negros o agrupaciones vinculadas a mandos específicos de Saint-Domingue.

La documentación española no precisa:

  • El nombre del comandante atacante.
  • La cantidad de hombres.
  • La proporción de infantería y caballería.
  • La presencia de artillería.
  • La composición política de la fuerza.
  • Si actuaban directamente en nombre de la República francesa.

El origen geográfico sí aparece con claridad: el ataque fue asociado a Mirebalais. Esto sugiere que la ofensiva siguió las rutas que conectaban aquella población con Las Caobas y el sector occidental de la frontera española.

La guarnición española

Las fuerzas que defendían Las Caobas estaban integradas por militares del Batallón de Santo Domingo y otros destacamentos del cordón fronterizo. Las hojas identifican a varios hombres presentes en la población antes o durante el ataque:

  • Juan Hinojosa.
  • Juan Esteban Barón.
  • Matías Gascón.
  • Miguel Valdivieso.
  • Andrés Bonilla.
  • Otros oficiales, sargentos y soldados cuyos expedientes deben revisarse en el resto del volumen.

La guarnición probablemente no estaba formada por una sola compañía completa. En los cordones era habitual encontrar destacamentos procedentes de distintas unidades, reunidos según las necesidades del momento.

Tampoco consta el número exacto de defensores. Las compañías coloniales podían tener efectivos muy inferiores a los previstos por reglamento debido a enfermedades, bajas, servicios en otros puestos y falta de reemplazos.

La defensa dependía de la capacidad de los mandos para reunir a los hombres disponibles, organizar los accesos y mantener abierta la ruta hacia Bánica.

Juan Hinojosa

Juan Hinojosa era capitán y natural de Santo Domingo. Había ingresado como cadete en 1766 y contaba con casi treinta años de servicio al finalizar 1795.

Su hoja indica que salió en enero de 1790 con su compañía hacia la frontera del Norte y después pasó al cordón occidental. Se encontraba en Las Caobas cuando la población fue atacada por insurgentes de Mirebalais.

El documento afirma que, después de un fuerte combate, Hinojosa se retiró al cuartel general de Bánica. Esta relación permite establecer varios elementos:

  1. La resistencia fue suficientemente importante como para ser descrita como un combate fuerte.
  2. La guarnición no fue aniquilada en el lugar.
  3. La retirada siguió una dirección organizada hacia Bánica.
  4. Bánica funcionaba como centro de recepción y reorganización de las fuerzas evacuadas.

La hoja no señala que Hinojosa abandonara su puesto antes del combate ni que huyera de manera desordenada. La retirada aparece como consecuencia de la imposibilidad de mantener la población.

Sin embargo, al tratarse de una hoja de méritos, el documento no analiza errores de mando ni responsabilidades. Solo registra el servicio del oficial desde una perspectiva favorable.

Juan Esteban Barón

El expediente de Juan Esteban Barón contiene uno de los testimonios más dramáticos. Era un oficial de origen genovés que había servido en las Reales Guardias de Corps y se incorporó a las tropas españolas en Saint-Domingue.

Su hoja señala que, después de participar en acciones en San Marcos y otros puntos, se unió a su compañía en el cordón de Las Caobas. Permaneció allí hasta el 4 de agosto, cuando la población fue atacada.

Durante el combate, Barón cayó prisionero. Posteriormente fue canjeado en Bayajá y se reincorporó al ejército de la frontera del Norte, donde continuó hasta el final de la guerra.

Su experiencia confirma que:

  • El ataque del 4 de agosto produjo capturas.
  • Al menos algunos oficiales sobrevivieron y fueron hechos prisioneros.
  • Existían mecanismos de canje entre los contendientes.
  • Bayajá funcionaba como punto de intercambio o negociación.
  • Los prisioneros liberados podían volver al servicio activo.

El expediente no explica cuánto tiempo permaneció cautivo, quién gestionó el canje ni qué condiciones se acordaron. Tampoco precisa si otros defensores fueron capturados junto a él.

Matías Gascón

Matías Gascón era subteniente y había servido anteriormente en el Regimiento de la Corona. Su hoja señala que salió de Santo Domingo el 4 de noviembre de 1794 para incorporarse a la compañía situada en el cuartel general de Bánica.

Después pasó al cordón de Las Caobas, donde permaneció hasta el 4 de agosto de 1795. El documento afirma que, tras el ataque de los insurgentes de Mirebalais y la evacuación de la población después de un fuerte combate, se retiró a la capital en enero de 1796.

La hoja de Gascón refuerza varios aspectos de la reconstrucción:

  • Las Caobas estaba integrada en el dispositivo de Bánica.
  • El ataque se produjo el 4 de agosto.
  • La evacuación fue consecuencia directa del combate.
  • La retirada no significó necesariamente el regreso inmediato a Santo Domingo.
  • Algunos militares permanecieron en el sistema fronterizo hasta la conclusión de la guerra.

La redacción del expediente no permite saber si Gascón combatió dentro de una posición concreta o si participó en la organización de la retirada.

Miguel Valdivieso

Miguel Valdivieso era sargento primero y contaba con más de veintiséis años de servicio. Su hoja señala que había permanecido en el cordón de tropas de la frontera del Sur desde septiembre de 1791.

El documento añade que continuó allí hasta el 4 de agosto de 1795, cuando los enemigos atacaron Las Caobas y la población fue evacuada.

Esta referencia plantea una cuestión geográfica y administrativa. Algunas hojas sitúan Las Caobas dentro de la frontera del Sur; otras la relacionan con Bánica y el sector occidental. Las denominaciones de los cordones no eran siempre uniformes y podían abarcar zonas diferentes según la organización del momento.

Editorialmente, conviene hablar de Las Caobas como parte del frente occidental, conectado tanto con el dispositivo de Bánica como con las rutas meridionales.

La hoja de Valdivieso es menos detallada que las anteriores, pero confirma la fecha y el desenlace.

Andrés Bonilla

Andrés Bonilla, sargento primero nacido en San Germán, Puerto Rico, también estuvo presente en Las Caobas.

Su expediente señala que salió a finales de noviembre de 1790 con la primera compañía para formar el cordón de tropas de la parte sur. Cuando se declaró la guerra, permaneció en Las Caobas y se halló en el ataque y evacuación del 4 de agosto de 1795.

Después pasó al cuartel general de Bánica y, cuando este fue evacuado, continuó hacia Dajabón. Allí permaneció hasta la publicación de la paz y regresó a la capital en enero de 1796.

Su trayectoria ofrece la secuencia más completa del repliegue:

Las Caobas → Bánica → Dajabón → Santo Domingo.

Este itinerario revela cómo las autoridades intentaron evitar que la pérdida de una posición aislada se convirtiera en una derrota general. Las tropas se replegaban escalonadamente hacia puestos capaces de recibirlas y continuar la defensa.

El ataque del 4 de agosto

Las fuentes coinciden en la fecha: el 4 de agosto de 1795.

No se conserva en las páginas revisadas una descripción táctica detallada. No sabemos si el ataque comenzó al amanecer, si hubo preparación de artillería, si los defensores ocupaban estacadas o trincheras, ni cuánto duró la lucha.

Aun así, las hojas permiten proponer una secuencia prudente.

Primera fase: aproximación enemiga

Las fuerzas procedentes de Mirebalais avanzaron hacia Las Caobas por las rutas de la frontera. Es probable que la guarnición recibiera alguna advertencia previa, aunque no consta en los expedientes.

Segunda fase: combate por la población

Los documentos hablan de un “fuerte combate”. Esto indica resistencia armada y no una evacuación preventiva sin contacto.

Tercera fase: pérdida de la posición

La guarnición no logró mantener Las Caobas. La causa pudo ser superioridad numérica, riesgo de cerco, agotamiento de municiones o imposibilidad de recibir refuerzos. Ninguna de estas explicaciones aparece confirmada por las hojas.

Cuarta fase: captura de defensores

Juan Esteban Barón cayó prisionero. Es posible que otros militares y habitantes fueran capturados, pero no consta una cifra.

Quinta fase: evacuación

Parte de la guarnición se retiró hacia Bánica. La población quedó en manos de los atacantes o fue abandonada, según la evolución posterior.

¿Fue una retirada ordenada?

La palabra “evacuación” utilizada en varias hojas sugiere una retirada organizada, pero no permite afirmar que todos los movimientos se ejecutaran sin desorden.

Una evacuación militar podía incluir:

  • Salida de tropas.
  • Traslado de municiones.
  • Destrucción o abandono de depósitos.
  • Evacuación de funcionarios y habitantes.
  • Protección de heridos.
  • Cobertura de la retaguardia.
  • Concentración en un punto previamente designado.

La captura de Barón indica que al menos una parte de la fuerza quedó aislada o fue alcanzada por el enemigo. Es posible que la retirada se realizara bajo presión.

Las hojas no registran pérdidas de artillería, armas o víveres. Tampoco señalan incendios o destrucción de la población. Estos aspectos requieren documentación adicional.

Bánica como cuartel general

Bánica era uno de los principales centros militares del frente occidental. Allí se reunían tropas procedentes de San Miguel, Las Caobas y otros puestos.

Después de la evacuación, Juan Hinojosa y Andrés Bonilla pasaron a Bánica. La población servía como:

  • Cuartel general.
  • Punto de repliegue.
  • Depósito de armas y suministros.
  • Centro de comunicaciones.
  • Base para movimientos hacia San Rafael y Dajabón.
  • Lugar de reorganización de compañías incompletas.

La concentración de fuerzas en Bánica permitía conservar una línea defensiva más compacta después de perder Las Caobas.

Sin embargo, el propio cuartel general terminó siendo evacuado. Esto refleja el deterioro progresivo de la situación española durante 1795.

De Bánica a Dajabón

Cuando Bánica dejó de ser sostenible como cuartel, las tropas fueron trasladadas hacia Dajabón.

Dajabón tenía ventajas estratégicas:

  • Estaba vinculada a Monte Cristi y la costa norte.
  • Permitía concentrar fuerzas del cordón septentrional.
  • Facilitaba comunicaciones con Bayajá.
  • Servía como punto de defensa ante incursiones por el norte.
  • Contaba con trincheras y otras obras militares mencionadas en las hojas.

El movimiento desde Las Caobas hasta Dajabón muestra que la defensa española se contrajo territorialmente. En lugar de mantener una extensa red de puestos avanzados, las autoridades concentraron sus efectivos en posiciones más fuertes.

La retirada española en 1795

La evacuación de Las Caobas no puede entenderse sin considerar el contexto general de 1795.

La posición española en la guerra se había debilitado por varias razones:

  • Cambios de alianza en Saint-Domingue.
  • Incorporación de importantes jefes negros a la República francesa.
  • Dispersión de las tropas españolas.
  • Dificultades de abastecimiento.
  • Enfermedades.
  • Extensión de la frontera.
  • Presión militar sobre varios sectores simultáneamente.
  • Negociaciones de paz entre España y Francia.

El Tratado de Basilea fue firmado el 22 de julio de 1795, pocos días antes del ataque a Las Caobas. En él, España acordó la cesión de la parte oriental de la isla a Francia.

La noticia y aplicación del tratado no fueron inmediatas ni uniformes en la frontera. Es posible que las fuerzas continuaran combatiendo sin conocer todos los términos de la paz o mientras esperaban instrucciones.

La proximidad cronológica entre el tratado y el ataque convierte el episodio en una de las últimas acciones importantes de la guerra fronteriza.

La paradoja de combatir por un territorio cedido

Los defensores de Las Caobas combatieron por una posición perteneciente a la monarquía española en un momento en que España ya había acordado ceder toda la parte oriental a Francia.

Esta paradoja resume la complejidad de 1795. Las decisiones diplomáticas tomadas en Europa no se traducían de inmediato en la realidad militar de la isla.

Los soldados continuaban:

  • Defendiendo puestos.
  • Cumpliendo órdenes anteriores.
  • Protegiendo a las poblaciones.
  • Manteniendo comunicaciones.
  • Esperando confirmación oficial.
  • Intentando preservar sus empleos y grados.

Para muchos militares, la cesión significaba la posible pérdida de sus carreras, propiedades y vínculos familiares. Las primeras páginas del libro muestran que oficiales y sargentos solicitaron destinos o compensaciones ante la prevista evacuación de Santo Domingo.

La población civil

Las hojas de servicio se concentran en los militares y dicen muy poco sobre los habitantes de Las Caobas.

No consta en los pasajes revisados:

  • Cuántas personas vivían allí.
  • Cuántas fueron evacuadas.
  • Si hubo muertos o heridos civiles.
  • Qué ocurrió con las casas y cultivos.
  • Si parte de la población permaneció bajo el control de los atacantes.
  • Si hubo saqueos.
  • Si los habitantes acompañaron a las tropas hacia Bánica.

La ausencia de información no significa que la población civil fuera irrelevante. Una evacuación fronteriza afectaba directamente a familias, haciendas, animales, cosechas y redes comerciales.

Un artículo futuro podría investigar las consecuencias sociales del abandono de Las Caobas mediante padrones, correspondencia administrativa y documentos parroquiales.

Prisioneros y canjes

La captura de Juan Esteban Barón y su posterior canje en Bayajá demuestra que existían canales de negociación entre las fuerzas enfrentadas.

El canje de prisioneros podía realizarse:

  • Por acuerdo entre comandantes.
  • Mediante intercambio de oficiales de rango equivalente.
  • A través de emisarios.
  • Con participación de autoridades locales.
  • Como parte de una capitulación o suspensión temporal de hostilidades.

Bayajá, por su posición en la frontera norte y su importancia militar, era un lugar adecuado para ese tipo de intercambio.

La hoja de Barón no explica a cambio de quién fue liberado. Tampoco permite saber si el canje ocurrió antes o después de conocerse oficialmente la paz.

Una derrota táctica, no el fin de la resistencia

La evacuación de Las Caobas representó una derrota local para las fuerzas españolas. Perdieron una posición avanzada y debieron replegarse.

Sin embargo, no significó la destrucción completa de sus unidades. Los supervivientes continuaron en servicio en Bánica, Dajabón y la frontera del Norte.

Desde el punto de vista militar, el repliegue permitió:

  • Evitar el cerco total.
  • Preservar parte de la fuerza.
  • Concentrar tropas.
  • Mantener la defensa de otros puntos.
  • Esperar instrucciones después del Tratado de Basilea.

La capacidad de retirar y reorganizar tropas era esencial en una guerra de puestos dispersos.

Lo que las hojas no permiten afirmar

La documentación revisada no autoriza a sostener con certeza:

  • Que Las Caobas estuviera protegida por una fortaleza de piedra.
  • Que los atacantes fueran exclusivamente antiguos esclavos.
  • Que existiera un comandante único claramente identificado.
  • Que la guarnición española fuera derrotada por una fuerza de tamaño determinado.
  • Que todos los habitantes fueran evacuados.
  • Que la población fuera destruida.
  • Que hubiera una cifra concreta de muertos o prisioneros.
  • Que el ataque obedeciera directamente al Tratado de Basilea.
  • Que las fuerzas atacantes actuaran en nombre de un futuro Estado haitiano.

Cualquier afirmación en esos sentidos requeriría nuevas fuentes.

El lenguaje de la documentación

Los expedientes utilizan expresiones como “insurgentes”, “negros”, “enemigos” y “gente de color”. Estas palabras reflejan la visión militar y racial de los funcionarios españoles.

Editorialmente, deben ser tratadas de tres maneras:

  1. Como citas atribuidas a la fuente.
  2. Con explicación del contexto colonial.
  3. Sin reproducirlas como categorías neutrales del análisis actual.

La población de Saint-Domingue estaba atravesada por divisiones jurídicas y raciales muy complejas. Blancos, libres de color, esclavos y libertos ocupaban posiciones distintas dentro de la revolución. Las hojas españolas simplificaban esa realidad según sus necesidades militares.

Las Caobas como frontera vivida

El episodio demuestra que la frontera no era una abstracción cartográfica. Era un espacio habitado, recorrido y defendido por personas concretas.

Para los militares de Santo Domingo, Las Caobas significaba:

  • Meses o años de guarnición.
  • Caminos difíciles.
  • Riesgo de enfermedad.
  • Escasez de suministros.
  • Vigilancia permanente.
  • Contacto con poblaciones de la parte francesa.
  • Combates y capturas.
  • Traslados hacia otros cuarteles.

La experiencia del 4 de agosto de 1795 quedó registrada porque afectó carreras, ascensos y hojas de servicio. Pero detrás de esas anotaciones administrativas hubo una población sometida a guerra, desplazamiento e incertidumbre.

Continuidades hacia el siglo XIX

Los hombres que sobrevivieron a la campaña llevaron consigo conocimientos militares que conservaron valor en los años siguientes.

Habían aprendido a:

  • Defender poblaciones abiertas.
  • Organizar retiradas.
  • Reconocer caminos.
  • Mantener puestos aislados.
  • Negociar canjes.
  • Coordinar compañías dispersas.
  • Replegarse entre cuarteles.
  • Adaptarse a cambios de soberanía.

La cesión a Francia no eliminó inmediatamente estas redes. Muchos militares permanecieron en la isla, emigraron temporalmente o reaparecieron durante la Reconquista de 1808-1809.

No debe afirmarse una continuidad automática entre la guarnición de Las Caobas y el ejército dominicano posterior. Pero sí puede hablarse de una acumulación de experiencia militar local.

El valor documental del episodio

Las Caobas es un ejemplo de cómo una acción importante puede quedar dispersa en fuentes administrativas.

La hoja de un capitán informa sobre el combate y la retirada. La de un oficial extranjero registra el cautiverio. La de un subteniente confirma la evacuación. Las de varios sargentos muestran el itinerario hacia Bánica y Dajabón.

Juntas, permiten reconstruir una historia que ninguna hoja contiene por sí sola.

Ese método —comparar expedientes, identificar coincidencias y señalar contradicciones— es fundamental para convertir la compilación de Rodríguez Demorizi en artículos rigurosos para Crónicas de la Hispaniola.

Conclusión

El 4 de agosto de 1795, fuerzas procedentes de Mirebalais atacaron la población de Las Caobas. La guarnición española resistió en un combate que varias hojas califican como intenso, pero finalmente evacuó la posición.

Juan Esteban Barón fue capturado y después canjeado en Bayajá. Juan Hinojosa, Matías Gascón, Miguel Valdivieso y Andrés Bonilla sobrevivieron al episodio y continuaron prestando servicio. Parte de las fuerzas se retiró hacia Bánica y, cuando este cuartel dejó de ser sostenible, pasó a Dajabón.

La acción ocurrió en los días posteriores a la firma del Tratado de Basilea, cuando España ya había acordado ceder Santo Domingo a Francia. Esa circunstancia convierte la defensa de Las Caobas en un episodio particularmente revelador: hombres que todavía combatían sobre el terreno mientras la soberanía del territorio había sido negociada lejos de la isla.

La evacuación no fue una gran batalla decisiva, pero sí marcó la contracción del dispositivo español en la frontera occidental. Su estudio permite comprender la guerra real de los puestos, los repliegues y las pequeñas guarniciones que sostuvieron la frontera durante la crisis final del Santo Domingo español del siglo XVIII.

Bibliografía

Rodríguez Demorizi, Emilio. Milicias de Santo Domingo, 1786-1821. Santo Domingo: Academia Dominicana de la Historia, Editora del Caribe, 1978.

Bibliografía complementaria sugerida

Las siguientes fuentes deben entenderse como recomendaciones de consulta:

  • Archivo General de Simancas, Guerra Moderna, legajo 7290.
  • Correspondencia del gobernador Joaquín García.
  • Partes militares del cuartel general de Bánica.
  • Documentación sobre Las Caobas y Mirebalais en 1795.
  • Archivo General Militar de Segovia, hojas de servicio de los participantes.
  • Rodríguez Demorizi, Emilio. Cesión de Santo Domingo a Francia.
  • Utrera, Cipriano de. Historia militar de Santo Domingo.
  • Moreau de Saint-Méry, M. L. E. Obras sobre las partes española y francesa de Santo Domingo.
  • Geggus, David. Estudios sobre la Revolución haitiana y las campañas fronterizas.
  • Dubois, Laurent. Estudios sobre Saint-Domingue y la revolución atlántica.
  • Documentación francesa relativa a Mirebalais y las operaciones de 1795.
Colonia Española, Contexto Global, Épocas Históricas, Europa y los Imperios Coloniales, Ideologías y Revoluciones Globales, Invasiones Haitianas, Latinoamérica y el Caribe Hispano Tags:Bánica, Crónicas De Hispaniola, Dajabón, Frontera Occidental, Fuentes Primarias, Guerra De 1793, Historia Colonial, Historia Dominicana, Historia Militar, Las Caobas, Milicias De Santo Domingo, Mirebalais, Saint-Domingue, Tratado De Basilea

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